Por: Eleazar Ontiveros Paolini…
El hombre se mueve entre lo racional y lo absurdo. Este último se refiere a lo que se opone y es contrario a la razón, a la arbitrariedad, lo disparatado, lo contradictorio e irregular. Ahora bien, lo absurdo solo se puede poner en práctica cuando hay sumisos que lo aceptan, impuesto por la voluntad de una autoridad, persona o ideología.
Pues bien, los absurdos que se ha dado desde hace varios años en Venezuela y que en general se referían a posiciones ideológicas, políticas y de carácter administrativo tienen un carácter general, pero lo que sucede ahora con los militares es tan circunscrito, especifico y contundente, que deja en ascuas nuestra capacidad de asombro y obliga a mirarlo desde el placo de contrabarrera.
El caso es que los oficiales de la GN que aspiran ascender de mayor a teniente coronel, deben contestar un cuestionario de 38 preguntas, todas referidas a evaluar su compromiso con el chavismo y la revolución, siendo tal posición definitiva para su ascenso. Además de lo absurdo del cuestionario, unidireccionado y conminador, los mayores no tienen ni siquiera la oportunidad de dar las respuestas con sus propias palabras, sino que están obligados a meterse el caletre de las respuestas sobre el socialismo y la obra y preponderancia del pensamiento del comandante supremo. Es decir, se les pregunta, pero ya deben tener aprendidas las respuestas, lo que implica que todos contestarán lo mismo ¿Cómo se sentirán los militares institucionalistas al tener que someterse a tal indignidad so pena de perder su carrera? ¿No es la consideración de que algunos son incapaces de reaccionar ante tal arbitrariedad?
Un ejemplo. Pregunta 17: ¿Qué es el socialismo, está usted de acuerdo con esa doctrina? Y la respuesta, sin apelación debe ser “Si, estoy de acuerdo ya que el socialismo como lo implantó nuestro comandante supremo más que un fin es el camino que permitirá alcanzar las trasformaciones sociales…”. Y así, se les hace contestar, o mejor memorizar, el Plan Nacional Simón Bolívar, como fin para construir el socialismo, el Plan de la Patria 2013 -2019, para la transición al socialismo y el Plan Sucre, aprobado en 2012, en aras de la defensa de la patria y en especial para preparar al país para la guerra contra el impero. Visto esto, da risa el reclamo que hizo el inefable Ministro de Defensa, defendiendo enardecido el derecho a la deliberación de las Fuerzas Armadas ¿Alguno de los memorizadores serán capaces de decir algo públicamente? Creemos que no. Ese es el drama, ¿Seguirán teniendo una baja y ciega obediencia a una autoridad que no merece serlo por indigna? That is the question.


