Rector ULA- Mario Bonucci: “Los trabajadores venezolanos han decidido enfrentar con valentía las consecuencias históricas del autoritarismo y la corrupción”

Primero de mayo, Día del Trabajador. Una fecha asociada en buena parte del mundo con las reivindicaciones de los trabajadores, manifestadas en mejores salarios, mejores condiciones para el cumplimiento de sus funciones, más derechos en materia de salud y desarrollo personal, en pocas palabras, mejor calidad de vida.

En Venezuela recientemente fue anunciado, de manera discreta, el aumento del salario mínimo a 400 mil Bs, lo cual se traduce en menos de 4 dólares mensuales según los números del Banco Central, cifra que dista mucho de países como Chile (315$), Argentina (250$) o Colombia (225$), ni qué decir al comparar con países europeos como Irlanda, en donde el salario mínimo es de 1.820$ o la propia Cuba con 15$ mensuales. (cifras aproximadas que pueden variar). De igual manera resulta interesante la comparación temporal: en 1.998 el salario mínimo era de 100.000Bs, es decir, 0,001Bs “Soberanos”, sin embargo, eso se traducía en 177,3$ lo cual representaba ‭4.432,5‬% más que en la actualidad.

Con ese telón de fondo el Rector de la Universidad de Los Andes, Mario Bonucci Rossini, se refirió a la situación que viven los trabajadores venezolanos, “desde hace años esta es una fecha en la que no hay nada que celebrar, las condiciones de los trabajadores venezolanos han ido en constante deterioro”, dijo, resaltando que se ha llegado a un punto de no retorno en donde los trabajadores no podrán ver mejoras en su calidad de vida si no ocurre un cambio total del sistema.

“La economía venezolana está pulverizada y no podemos esperar que quienes la destrozaron la recuperen, primero porque han demostrado una y otra vez no tener la capacidad para hacerlo, pero menos aun al considerar que la confianza es un factor clave para la estabilidad económica, ¿Haría usted negocios con quien arruinó a su familia?, yo creo que no”, dijo el Rector.

Para Bonucci es importante reflexionar en torno al drama humano que hay tras los números, “más allá de los índices, de las estadísticas, decir mucho o poco, riqueza o pobreza, estamos hablando de hambre, de desnutrición, de lesiones que no se podrán recuperar jamás y que serán transmitidas a las próximas generaciones, daños en las capacidades de aprendizaje, los salarios de miseria de Venezuela significan enfermedades que matan lentamente por no poder comprar medicamentos, significan tortura, dolor, sufrimiento y muerte, eso es lo que representa en la realidad la destrucción de nuestra economía”.

A juicio del Rector las nuevas medidas económicas de controles de precios son nuevas versiones del mismo error, “la historia nos ha demostrado reiteradamente que los controles no sirven, menos aun en un país donde prácticamente todo es importado”, dijo, agregando que este tipo de medidas solamente generan escasez y corrupción, además de golpear a los productores y comerciantes que con valentía siguen apostando por el trabajo.

Para el Rector de la Universidad de Los Andes el Primero de Mayo en Venezuela debe servir para la reflexión, “la situación venezolana ha aflorado lo mejor y lo peor de la sociedad. Así como muchos se han dejado arrastrar por la corrupción y la delincuencia, millones de venezolanos siguen dando lo mejor de sí cada día, aun recibiendo un pago miserable, esto demuestra compromiso, mística, ética, elementos necesarios para reconstruir un país, pero también vemos determinación, inventiva, resiliencia. Los venezolanos han decidido enfrentar con valentía las consecuencias históricas del autoritarismo y la corrupción”, dijo.

Finalmente, Mario Bonucci resaltó la importancia de la educación en todos los niveles para la reconstrucción de Venezuela, “un país es, en esencia, sus ciudadanos y la única forma de tener buenos ciudadanos es mediante un sistema educativo robusto desde el nivel inicial y el núcleo familiar. Si el sistema educativo básico y medio no funcionan difícilmente las universidades logren llenar todos los vacíos que hayan quedado, pero si los primeros funcionan y las universidades no, será imposible que tengamos los profesionales necesarios para resolver todos los problemas que el país deba enfrentar, de ahí la importancia de todo el sistema educativo y de las universidades”, concluyó, invitando a todos los universitarios a interiorizar y reflexionar sobre su rol en la recuperación del “único país que tenemos”. (NE/PrensaULA/CNP 18.728)