En la mañana de ayer miércoles 02 de octubre, el profesor Rafael Cuevas Montilla, vicepresidente de la Comisión Electoral Central de la Universidad de Los Andes, presentó ante la oficina de la Secretaría del Consejo Universitario, su carta de renuncia irrevocable a ese cargo que venía desempeñando desde el mes de enero del año 2018.
En la misiva, que el propio profesor Cuevas nos ha hecho llegar, se exponen las razones que lo han llevado a tomar esta decisión y que son variadas según se leen en el detallado documento: en primer lugar, el profesor expone su malestar por el irregular funcionamiento de esa instancia electoral el cuál según ha explicado está relacionado no solo con las precarias condiciones materiales en que se labora en el seno de la misma, sino especialmente dada la que calificó de “situación de injerencia” bajo la cual tiene que actuar la Comisión, injerencia asociada a la participación en el seno del organismo de varios miembros estrechamente vinculados al entorno político de una de las actuales autoridades rectorales, situación que según señala el hasta ahora vicepresidente, compromete la necesaria independencia de actuación con que debería obrar dicha comisión.
La segunda y más importante razón de las expuestas por el profesor Cuevas, quien antes de formar parte de esta instancia central se había desempeñado como Secretario de la Subcomisión Electoral de la Facultad de Humanidades y Educación en las últimas elecciones realizadas en 2014, tiene que ver según lo señala en la carta, con la aparición de la sentencia Nº 0324, dictada el pasado mes de agosto por el TSJ, ente al que el profesor califica de “ilegítimo” por encontrarse “al servicio de la dictadura”.
Tal sentencia es en su opinión, no solo es “jurídicamente insostenible”, sino que ha abierto un debate en el seno de la comunidad universitaria en torno al acatamiento o no de la misma que para él, es éticamente inaceptable, toda vez que, según se lee en el documento, ese debate podría terminar llevando a la Universidad a acatar la referida sentencia con lo cual la comisión de la que hasta esta semana formó parte, tendría que, en sus propias palabras “fungir como organizadores de semejante parapeto electoral, el cual no solo es jurídicamente insostenible dado el carácter de autoridad usurpada que posee el tribunal que lo ordena, sino que además es éticamente imposible de sostener sin violentar los principios que sostienen el funcionamiento de la Universidad autónoma.”
Cabe destacar que el profesor Cuevas ha ratificado a esta redacción su compromiso con la democracia universitaria y con la defensa de la hoy vapuleada y casi extinta autonomía universitaria, compromiso que en sus propias palabras seguirá cumpliendo, “en el salón de clases, en la calle y con sus escritos”.
Redacción CC-L-L


