La reubicación inconsulta de los estudiantes de la Escuela Humberto Tejera en Mérida de los estudiantes motivado al deterioro progresivo de la infraestructura de la planta física que presenta la institución ubicada en la urbanización Los Sauzales de la ciudad de Mérida afecta el proceso de enseñanza a 325 niños desde primero a sexto grado de educación primaria que diariamente acuden a las aulas a recibir clases.
La falta de mantenimiento correctivo del techo de la institución en los últimos años ha provocado que a raíz de las constantes lluvias que han caído sobre la ciudad y la falta de impermeabilización del mismo el agua se filtre por las paredes y penetre la placa inundando los salones del piso superior.
Los padres y representantes alarmados por esta situación decidieron hacer un llamado público a las autoridades educativas para que se atienda esta problemática que afecta directamente a sus hijos.
El pasado miércoles 3 de octubre los representantes preocupados por esta problemática ejercieron acciones pacíficas en la institución donde solicitaron la presencia de los bomberos de Mérida a fin de que se realizara un informe detallado sobre el estado real de la infraestructura de la institución y hacer llamado público a las autoridades educativas regionales y nacionales.
Denunciaron que los estudiantes serán reubicados en instituciones educativas donde se imparten otros niveles de enseñanza, los niños de 1er grad en el Preescolar El Llano, 2do grado en la Escuela Ofelia Tancredi de Corredor donde se imparte educación especial a niños y adolescentes con deficiencia auditiva, mientras que los niños de 3to, 4to y 5to grado serían llevados a la Escuela Técnica de Bomberos ubicada detrás de las canchas deportivas de la avenida Las Américas y los de 6to grado en el Liceo UE Dr. Armando Gonzalez Puccini.
Techos con grietas, goteras por doquier, salones desocupados por la misma situación donde yacen charcos de agua acumulada durante las lluvias ha generado que los estudiantes deban compartir el área de comedor de la institución para recibir clases y también el almuerzo que llega a través del programa de alimentación escolar a las instituciones educativas.
A pesar de que existe parte del material asfaltico para remover la capa dañada en el techo de la institución, los insumos no son suficientes para impermeabilizar la totalidad del techo y se han ido deteriorando con el paso del tiempo, ya que no se han ejecutado los trabajos.
Los padres y representantes preocupados denunciaron que en el mismo espacio donde funciona el comedor y reciben clase los menores ubicado al lado de la cocina del plantel habría una fuga de gas doméstico, denuncia que fue verificada por el personal bomberil en su visita a las instalaciones.
Alertaron que se mantendrán atentos y continuarán ejerciendo acciones hasta que las autoridades competentes den solución a esa problemática que vulnera directamente el derecho a la educación de sus hijos. Jesús Quintero, CNP 23.851


