Repsol busca consolidar su presencia en Venezuela mientras mantiene contactos estrechos tanto con la Administración de Donald Trump como con las autoridades venezolanas. La petrolera española sigue de cerca la evolución política e institucional del país. Su objetivo es garantizar sus operaciones, recuperar la deuda pendiente y ampliar sus actividades dentro del marco de las sanciones estadounidenses.
La estrategia se produce después de un periodo de fuertes cambios para la compañía. En marzo de 2025, Estados Unidos revocó permisos que permitían operar a varias petroleras en Venezuela. Posteriormente, la caída de Nicolás Maduro y la recuperación de determinadas licencias modificaron nuevamente el escenario para las empresas internacionales.
Según documentación remitida por Repsol a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) tras presentar sus resultados del primer semestre de 2026, la compañía mantiene una comunicación directa con Washington. Al mismo tiempo, mantiene una relación cercana con el equipo de gobierno venezolano.
De acuerdo a lo reseñado por el medio ABC de España, la petrolera sostiene que estos contactos buscan adecuar sus actividades a las autorizaciones vigentes. Además, buscan garantizar que todas sus operaciones cumplan con las normas internacionales de sanciones.
Una deuda millonaria y tres nuevos acuerdos
La situación financiera de Repsol en Venezuela continúa siendo uno de los principales desafíos. Al cierre de junio, su exposición patrimonial en el país alcanzaba los 361 millones de euros. Esta cifra contrasta con los 276 millones registrados a finales de 2025.
A esto se suman las cuentas comerciales pendientes con Pdvsa, que ascienden a 4.080 millones de euros. De ese monto, 3.295 millones permanecen provisionados. La financiación concedida a Venezuela alcanza otros 1.036 millones, con provisiones por 622 millones.
Pese a estas dificultades, la compañía mantuvo estable su producción. Además, registró una media de 71.400 barriles diarios durante los primeros seis meses del año. Esto está ligeramente por encima de los 70.500 barriles del mismo periodo de 2025.
Además, Repsol ha alcanzado tres acuerdos relevantes durante 2026. En marzo pactó con la italiana Eni impulsar la producción de gas y reactivar proyectos conjuntos con Pdvsa, especialmente en Cardón IV.
En abril firmó un acuerdo con el Ministerio de Hidrocarburos venezolano y Pdvsa para recuperar, una vez cumplidas determinadas condiciones, el control operativo de Petroquiriquire.
El tercer movimiento llegó en junio, cuando la compañía suscribió un acuerdo de intenciones para estudiar el desarrollo del área Horcón. Esta área está ubicada al sureste del Lago de Maracaibo.
Durante ese encuentro, Repsol y las autoridades venezolanas revisaron la evolución de sus activos. También revisaron las inversiones previstas, los mecanismos de pago y el calendario de cargamentos de crudo.
Mientras busca avanzar en Venezuela, la compañía también mantiene una estrategia internacional centrada en garantizar el acceso a energía a precios competitivos. En el primer semestre de 2026, Repsol obtuvo un beneficio neto de 2.201 millones de euros, frente a los 603 millones registrados un año antes.
09-08-2026



