Reseteo general

El reseteo originario es tecnológico, informático. Para los que desconocen el término, “reset” proviene del inglés, tiene varias acepciones y de acuerdo con el Appleton´s New Cuyás Dictionary (1996), se puede traducir como: reengastar, montar de nuevo, encasar, replantar. En la práctica con las computadoras el reseteo se obtiene oprimiendo dicho interruptor (reset) o ejecutando el comando: marcando simultáneamente las teclas: control, alt y del. (Control, alternativo y borrar). Se resetea cuando hay un bloqueo, se detiene la máquina, es la paralización del equipo y no funciona, así se vuelve a poner a tono para que siga operando. La cosa interesante es preguntarse, ¿cómo se resetea un país apaleado, un pueblo noble, una persona?.

 Resetear para avanzar: reflexionar y actuar. Nada de quedarse en el aparato. Cero parálisis o inacción. Aportar un grano de arena en medio de la barbarie nacional. Resetear es o implica el pensar en algo distinto. Como sinónimos tenemos: resetear, reiniciar, repotenciar, recomenzar, regresar, voltear la página, revolver, revulsivo, desenchufar, retorcer el pescuezo y regenerar; éstos dos últimos términos son de Ortega y Gasset. Este pensador tiene una doctrina filosófica del regeneracionismo en la que se reconoce la inferioridad y la decadencia de un país con respecto a otros avanzados y luego buscar el resurgir económico, social y cultural. Por cierto, la filosofía estoica y casi toda la corriente helenística romana es excelente reseteadora y por fin es reconocida por psicólogos y psiquiatras y el público en general. El reseteo histórico es la alquimia que transmuta la desesperanza y el caos de un chip social dañado por uno repotenciado, más potente. Practicar el Kaizen japonés para seguir un mejoramiento continuo siendo más productivos. Resurgir de las cenizas como el ave fénix, renovado y fulgurante tanto como para encandilar a los curiosos. Al resetear se pone el acento en la restauración del alma. Como lo señala la Biblia en Juan 3:3, hay que nacer de nuevo para ver el reino de Dios. Es decir, renacer a otra vida distinta, brillante y feliz. Es un reencuentro con la vida que palpita en toda la creación divina; en la sociedad que nos rodea y en el propio ser humano, hoy ya deshumanizado. Reintentarlo para volver al principio de todo y buscar la salida a través de la acción como lo afirma Anthony Robbins (2006),  al destacar la mercancía de los reyes, un poder del conocimiento concretado en la capacidad para actuar sobre nosotros mismos y luego sí hacia afuera. Hoy en Venezuela un porcentaje alto de gente está muy dormida, aunque parecen despiertos. Apenas se mueven para sobrevivir. Hay que buscar la manera de resetearlos para que salgan del letargo social y mental en que se encuentran absortos.   

El reseteo organizacional consiste en iniciar de nuevo el funcionamiento de las organizaciones o entes públicos, oficiales. El sector privado hizo lo propio hace mucho tiempo. Tuvieron que darle la vuelta a las teorías y procedimientos administrativas a fin de que estuvieran a punto ante la desafiante realidad económica de la pandemia. El periodista, escritor y conferencista argentino, Andrés Oppenheimer (2015), en su libro “Crear o morir”, propone estrategias como la de impulsar la cultura de la innovación. Eso nos hace falta hoy más que nunca, pero en las condiciones sociales y políticas apropiadas. En el artículo “Competitividad inalcanzable” de este año, mencionamos que al darle un reseteo territorial del país es posible un renacer nacional con la competitividad.  

 

El reseteo también tiene una dimensión neurológica. Marian Rojas Estapé (2021), médica psiquiatra española, dice que el 90% de nuestras preocupaciones nunca llegan a ocurrir de verdad; propone reiniciar el cerebro para afrontar el futuro con algunas sugerencias como aprender a conectarse con la realidad, ser consciente de nuestro estado diario, reflexionar sobre el presente, activar la oxitocina hormona de la empatía para atacar el cortisol (estrés), expresar mucho afecto, dominar la voz interior, rodearse de personas vitamina (los optimistas), hacer meditación, mindfulness u oración, buena alimentación (dietas antiinflamatorias).

 

Reseteo político. Cuando se tranca el juego político lo mejor es resetear, revisar, es empezar de nuevo para agarrar fuerza y recordar nuestros orígenes, de dónde venimos y qué se ha olvidado por culpa de la ambición desmedida de los políticos de oficio. Se llega al colmo de los colmos, cuando ya es la tapa de la situación, hay que reiniciarlo todo; las perversidades y perfidias inauditas de la comunidad socialista-comunista deberían ser reevaluadas, mejor aún desterradas con el reseteo político. Las copiosas visitas e informes de violación de derechos humanos son parte del proceso de reinicio de la Justicia, abriendo un sendero contundente de esperanza para el país. ¿Será posible un reseteo en la política venezolana? Francamente parece que la respuesta es negativa. No tienen remedio. Siguen operando en función de sus propios intereses y no en el del país. Y a todas estas, ¿cómo es el reseteo político? Es simple. Se trata de volver al estado anterior de bienestar nacional. Entrar en una dimensión desconocida pero probable. No es un ejercicio de la nostalgia por el pasado. Se trata de reiniciar el país apuntando a un futuro verdaderamente democrático con la conciencia social y el mismo interés nacional.

En el campo artístico, el reseteo es más bien el hecho de reinventarse en ese sentido para seguir cosechando éxito en el espectáculo y las artes. En la película de 1983, “El retorno del Jedi”, episodio 6  de la saga de Stars Wars, de George Lucas, es una muestra artística de los eternos retornos del séptimo arte; las seguidillas fílmicas, pero también es la muestra de la reinvención de lo mismo hacia el infinito hasta que se obstine el espectador o surja algo bien pepito. Empezar de nuevo cantó el caribeño Carlos Vives, debido a su retorno al orbe de la canción popular luego de años de alejamiento.  Se evita la monotonía temática de las obras con estas impactantes experiencias de la vida.  

En materia amorosa la erótica, que es una tajada de la estética, a su vez una hija de la gran señora filosofía,  el reseteo es la reinvención de la interacción con la pareja. Ahí hay bastante tela que cortar.

Ramsés Uribe, profesor de la ULA

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