El grupo de voluntariado “Sanando desde el Servicio”, liderado por jóvenes y educadores de Mérida, enfocado en la promoción del bienestar social a través de acciones de servicio comunitario, recreación formativa y apoyo psicosocial, con especial énfasis en la niñez y la juventud, realizó una extraordinaria jornada recreativa que unió esfuerzos y corazones.

La actividad contó con la activa participación de estudiantes y egresados de la Unidad Educativa Colegio Micaeliano y del Colegio La Inmaculada, quienes trabajaron en equipo con un objetivo común, ofrecer a los niños y niñas de la Casa Hogar Fundación Don Bosco un espacio cargado de alegría, diversión y aprendizaje.

La jornada se diseñó con la clara finalidad de trascender el entretenimiento, sirviendo como una herramienta para el crecimiento personal de todos los involucrados. A través de dinámicas de juego, trabajo en equipo y compañerismo, los jóvenes voluntarios y los niños de la fundación compartieron experiencias que fomentan valores como la solidaridad, la empatía y la resiliencia.

El Profesor Jean Carlos, coordinador del grupo “Sanando desde el Servicio” y docente del Colegio Micaeliano de Mérida, destacó la importancia de estas iniciativas; “con esta actividad, Sanando desde el Servicio reafirma su compromiso con el bienestar integral. Nuestra apuesta va más allá de un evento puntual; buscamos impactar positivamente en la formación personal y académica de la juventud merideña, inculcando el valor del servicio a los demás como pilar fundamental para la construcción de una sociedad más unida y solidaria”.

Esta actividad refuerza la misión de “Sanando desde el Servicio” de promover el desarrollo comunitario y el bienestar social, creando puentes entre instituciones educativas y organizaciones de asistencia para generar un impacto positivo y duradero, especialmente en la vida de los más jóvenes.

Redacción C.C. 

Foto Joaquín Sosa