Se apagó la Voz de América

La muerte sorprendió a Héctor Velásquez Mejía en horas del mediodía justo cuando en Venezuela se celebra el Día Nacional del Periodista.

En Boconó, estado Trujillo, el Jardín de Venezuela como bien lo llamó Simón Bolívar, nació Héctor Velásquez Mejía el 31 de julio de 1951, quien comenzó en el mundo de la comunicación e información, de la mano de su padre Rafael Velásquez Hurtado, cuando aún era un adolescente y con el apoyo irrestricto de su progenitora, Rosa Mejía de Velásquez.

Desde temprana edad mostró su inquietud por el micrófono, la lectura y el estudio, distinguiéndose por sus altas calificaciones en el Liceo Dalla Costa, además de su apego a las actividades religiosas que se realizaban en el Santuario Diocesano de San Alejo.

Culminado el bachillerato, como muchos jóvenes de la época, se trasladó a Mérida donde cursaría la carrera de Administración de Empresas y Contaduría en la Universidad de Los Andes (ULA), de donde egresó como uno de los alumnos más destacados de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. Posteriormente, mediante concurso de oposición se convirtió en docente de la ULA, ganándose a pulso el reconocimiento y respeto de sus alumnos y compañeros de trabajo. Su interés por el estudio lo llevó a obtener el grado académico de Magister en Negocios conferido por la Universidad de Maryland en College Park, en Estados Unidos.

Se distinguió por su disciplina y responsabilidad, y es así como cuando siendo estudiante universitario, trabajaba como locutor y a veces hasta de operador, para impedir el cierre de Radio Universidad, cuya sede para ese tiempo se encontraba en la avenida 2 Lora, justo en la esquina donde se encuentran las escaleras que conducen al Barrio Pueblo Nuevo.

Poco a poco, su voz ocupó los espacios noticiosos, musicales y deportivos tanto en Radio Universidad como en Radio Cumbre. Era el acompañante diario de los merideños quienes ubicaban el dial para escucharlo y enterarse de lo que pasaba en Mérida y el mundo.

En 1985 atiende el llamado de la Voz de América, servicio de radio y televisión internacional perteneciente al gobierno de los Estados Unidos y mediante concurso, le gana la competencia a Walter Martínez, a quien consideraba como el mejor locutor, sin embargo, no se amilanó y venció.

Viajó a Estados Unidos, en medio de una mezcla de sentimientos: tristeza al dejar su país y su familia y alegría, sueños e ilusiones por el mundo que le esperaba.

Durante 15 años laboró como presentador, editor, escritor y traductor en la Voz de América, convirtiéndose en locutor internacional para los burós en Washington DC, Los Ángeles y Miami. En dos oportunidades se hizo acreedor del Premio Periodístico La Voz de América.

Posteriormente, fue tentado y convencido de ingresar a CNN, reconocido medio de comunicación donde laboró durante ocho años, llegando al cargo de jefe de redacción, siendo igualmente corresponsal y presentador de la prestigiosa empresa comunicacional tanto en radio como en televisión.

Su experiencia y conocimientos le permitieron desempeñarse como traductor e intérprete del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles.

En la radio merideña se le escuchó por última vez en 2016, con su espacio titu en el programa Un Café por la Mañana, conducido y producido por su hija, la periodista María Virginia Velázquez, que se transmitía de lunes a viernes de 6:00 a 8:30 de la mañana, por La Romántica 88.7 FM, estación filial en Mérida del Circuito FM Center. Allí, tenía un espacio titulado La Crónica.

Héctor Velásquez Mejía, deja un legado de responsabilidad, buen amigo, excelente maestro y sobre todo de un buen ciudadano.

Manifestamos a sus hermanos Rafael, Antonio, Rosita y Luis así como a sus hijos Pedro Rafael y María Virginia Velásquez Rivero, nuestras más sentidas palabras de condolencias y solidaridad en momentos de profundo dolor y allá, en la eternidad se reunirá con sus seres queridos y sus amigos Omar Dávila Araque, Emiro y Ramón Rivas Jerez, Carmen Vitorá, Daniel De Jesús Trejo, Noel Pabón Osorio, Enrique Orangel Dubuc y Livio Tulio Peñaloza, entre otros quienes siempre serán voces inmortales de la radiodifusión merideña.

Judith Vega