Por: Gerard Páez Monzón…
Se terminaron los escondites paraa estos chavistas, los grandes socialistas del siglo XXI. El último escondite eran los bancos mundiales, como el HSBC (Hong Kong and Shanghai Banking Corporation). Ahora lo que ya se sabía, es público y oficial, el desbordante robo a la nación que han realizado estos sinvergüenzas chavistas, desgarrante para el progreso de cualquier país. Una traición más a la patria.
La noticia está en todos los noticieros internacionales, (gracias a «SwissLeaks», una valiosa orientación del periodismo y de la tecnología): los chavistas corruptos conforman el tercer país del mundo con la mayor fortuna comprometida por evasión fiscal en la banca suiza, y EL PRIMERO CON DINERO ROBADO. Seguramente el SENIAT y la justicia venezolana tienen la parrilla preparada para asar a término «bien cocido» a estos individuos, en su mayoría militares golpistas de 92 y del primer anillo de seguridad del difunto, que conforman la Cosa Nostra de Venezuela. ¿Será que es justo unos diez años de cárcel? por lo menos.
Pero… en este país NO-democrático la pregunta debe ser: ¿Habrá aún un Chavista éticamente responsable que pueda responder al país ejerciendo justicia?. La respuesta es un rotundo no, pues aún están en la rara vibra de cumplir con los sueños del difunto por dinero, no con el del país ó el de sus hijos. ¿Tendrá ése individuo un nivel ético para salir a flote en las aguas de la impresionante cantidad de dinero robado por estos chavistas feudales? La respuesta es un rotundo no, pues todos han dado muestra de sumergirse en el primer metro de agua de corrupción, donde la familia del difunto exhibe hoy su liderazgo. Porque en un país «enfermo del alma» como la Venezuela de hoy, la ley y el orden se mueven solo por el cauce del interés de clan, y no por la planicie del ser todos iguales ante la ley.
La vida en la corrupción ha tocado, en especial, a los soldaditos de verde desde que empezó esta tragedia chavista. El número de soles ó rallas que tienen en sus disfraces de carnaval es un simple indicador de su precio. La carrera militar dejó de ser en Venezuela una profesión que promueva los méritos, la ética, el respeto, los valores sociales, y la defensa a la nación. La Academia Militar (AM), por las acciones de sus graduados, se ha transformado en un Agujero Militar (AM). Se percibe que su enseñanza consiste ahora en: Como robarle a la nación; Como vendérsela, y además de manera personal, a otros países; Como entretejer las armas para apuntar a construir y proteger una mafia corporativa económica militar; Como aliarse a un corrupto en posición de gobierno; Como aprovechar el lema de los parásitos cubanos «patria, socialismo, ó muerte» para declarar la AM, por su grotesca corrupción, en un centro de preparación de carrozas y zambas de carnaval, que no nos extrañemos que ganen en Río este año.
La cúpula chavista tiene tanto dinero sucio en sus bolsillos personales que compra a cualquiera, incluso hasta individuos de la bovedilla de la supuesta oposición ha llegado a caer en la tentación. Estos últimos serán capaces de opinar que la lista no es de testaferros de ladrones, sino de cooperadores. Los dogmatizados solo dicen, para defender a sus reyes en el poder, que la corrupción existía también en la Cuarta, dejando ver que lo malo NO era el robo sino que no eran ellos los que robaban. Con razón tanto desespero al gritar la estrofa «revolucionaria» referida a «voltear la tortilla».
Venezuela está enferma del alma dice acertadamente la Iglesia; los pobres dicen de hambre; la juventud dice de futuro incierto; el pueblo dice de trabajo sin valor; la calle dice de inseguridad; los economistas de improductividad; Los empresarios de ausencia de libre comercio; los maestros de anti valores en clase; los universitarios de aislamiento; los chavistas de incapacidad; los militares de vulgaridad; Venezuela de traición.
Al igual como pasó con los adecos y copeyanos de la IV República, cuando perdieron por primera vez las elecciones ante el chavismo, el país no estaba cansado de la corrupción gubernamental, estaba hastiado. Fueron castigados y sacados en las urnas. Muchos tratan de engañarse al decir que el pueblo se equivocó. Pero el pueblo NO se equivocó. El pueblo fue engañado, pues el chavismo resultó siendo un disfraz de peores individuos. Hoy volvemos a posicionarnos como pueblo en el hastío y en, algo más grave, la desconfianza pues definitivamente que la vida socio-económica del comunismo/socialismo del chavismo es un aberrante generador de malandraje.
Ya veremos cómo saldremos de esto como pueblo. Lo más probable es que se vayan escapando por la puerta de atrás, porque en las urnas será arrolladora la patada que, por sinvergüenzas, recibirán del pueblo venezolano.
@gerardpaezm


