Semana Santa en radical

Por: Angélica Villamizar…

La Semana Mayor en la que se rememora la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo y que la celebramos desde los tiempos de la colonia, por segunda vez será distinta, no por lo que conmemoramos sino por la manera en que lo haremos en este tiempo de pandemia.

El Covid-19 nos obliga a permanecer en nuestros hogares, esta vez no iremos a misas y procesiones durante esa semana, aunque estarán las puertas de los templos cerradas siempre debemos mantener abiertas de par en par las de nuestros corazones.

Desde la Arquidiócesis de Mérida se dan instrucciones para que los fieles no sintamos que no podemos continuar con esta tradición, se activó la creatividad de los responsables de realizar estas actividades, por tanto se informa, entre otras cosas, que en la puerta principal de los templos, se mostrará alguna imagen sagrada, para ser venerada con devoción y piedad; las procesiones se llevarán a cabo sin ninguna presencia de fieles, las imágenes irán recorriendo en carro algunas calles de la ciudad evitando generar aglomeraciones.

De igual manera, los medios de comunicación, radio, televisión y redes sociales, tendrán un papel importante en estas fechas, ya que serán quienes nos mantendrán al tanto de cada una de las actividades que se realizarán, por lo que, no será necesario salir de nuestras casas y correr peligro ante la amenaza latente de esta terrible enfermedad que está por donde uno menos se lo imagina, pero permanezcamos siempre con la confianza y la fe de que nos volveremos a encontrar, a abrazar y a orar juntos.

Que el Judas que quememos sea el odio, la intolerancia y la maldad que hay en nuestros corazones y que solo quede la fe, la esperanza y el amor al prójimo.

Lastimosamente, Venezuela continúa en un prolongado Via Crucis, se hace más cuesta arriba saborear los deliciosos platos que se acostumbra en esta época del año, como el pescado seco acompañados de yuca, o los dulces típicos de cada región, por ejemplo, el arroz con coco o con leche. Pero estos acontecimientos, aunque en estos momentos nos dé profunda nostalgia, marcarán un antes y un después en nuestras vidas, que todo lo que ocurre nos sirva para reflexionar y convertirnos en mejores seres humanos.

Pidamos a Cristo que ocurra el milagro y nos salve de este terrible virus que azota a la humanidad, que muy pronto se consiga la cura para la enfermedad. No debemos bajar la guardia en ningún momento. Disfrutemos de estos días santos pero con mucha mesura y manteniendo siempre las medidas de bioseguridad recomendadas.

Correo: amvs286@gmail.com

25-03-2021 (37)