​Ciudadanos representantes de las autoridades universitarias, colegas del gremio SIPRULA, comunidad académica en general:
 
​Hoy no nos convoca una simple petición; nos convoca la imperatividad de la ley y el respeto a la inversión intelectual de quienes sostienen los cimientos de nuestra Universidad.
 
Desde la Junta Directiva de SIPRULA, alzamos la voz no desde la súplica, sino desde la firmeza que otorga el ordenamiento jurídico vigente.
 
​I. El Fundamento de Nuestra Exigencia
​El Bono de Profesionalización no es una dádiva ni un incentivo discrecional. Es la materialización del principio constitucional de justicia social. Negar su pago o retrasar su cumplimiento es, en esencia, una confiscación del conocimiento y un agravio a la meritocracia que define a la universidad.
 
​Nos amparamos en el blindaje de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela:
 
​Artículo 89:
 El trabajo es un hecho social y gozará de la protección del Estado. Los derechos laborales son irrenunciables. El pago por profesionalización es parte integrante de la protección al esfuerzo extraordinario de formación.
 
*Artículo 91:
 Todo trabajador tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad. La profesionalización, al ser un componente del salario integral, es un derecho humano que no admite demoras administrativas.
 
​II. Argumentación Jurídica y Técnica
​La formación continua de nuestros agremiados no es un acto privado; es una función de interés público que eleva la calidad de nuestra institución.
​El incumplimiento de este pago vulnera directamente la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT), específicamente en su principio de progresividad, el cual prohíbe cualquier retroceso en las conquistas laborales alcanzadas.
 
Hacer caso omiso a esta exigencia constituye una omisión administrativa que lesiona el patrimonio de la familia universitaria.
 
Exigimos la aplicación inmediata de las cláusulas contractuales, las cuales poseen fuerza de ley entre las partes.
 
III. Llamado a la Acción y Determinación
​SIPRULA no aceptará la normalización de la precariedad. El universitario que se especializa e invierte en maestrías y doctorados está apostando por el futuro del país.
 
Responder a ese esfuerzo con silencio administrativo es un acto de violencia institucional.
 
​»La justicia es la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno lo suyo.»
 
​Hoy, lo que es suyo por derecho y ley es el pago inmediato y actualizado del bono de profesionalización. 
 
Rechazamos categóricamente la narrativa del «no hay presupuesto» o las amenazas de quiebre institucional. 
 
Es inaceptable que se pretenda justificar la carencia de recursos para el sector académico mientras se exhiben lujos y gastos desmedidos en otras esferas del funcionariado público.
 
​No estamos solicitando un favor ni clemencia; estamos exigiendo el cumplimiento de un contrato y el respeto a la majestad de la ley. 
 
Basta de chantajes y de una inflación que solo parece afectar al bolsillo del trabajador.
 
​IV. Conclusión
​Desde esta Junta Directiva, notificamos con absoluta determinación: nos mantenemos en pie de lucha jurídica y gremial.
 
Que se entienda con claridad: sin reconocimiento al profesional, no hay universidad; y sin justicia laboral, no habrá paz gremial.
 
​¡Por la dignificación de nuestro conocimiento!
 
¡Por el cumplimiento estricto de la Ley!
 
¡Vivan los Gremios Universitarios en lucha por el rescate del salario!
 
​Abg. Dionis Cristóbal Dávila Guerrero
Sec. General del SIPRULA / Pdte. FENASIPRUV
 
​D.G. Alejandro Fernández
Sec. Organización SIPRULA