Smith y Rangel recorren los salones de la ULA en el aniversario de sus obras más importantes

En una reciente emisión del programa La Ventana Rota, transmitido a través de La Nación Radio del Táchira, se llevó a cabo un profundo análisis sobre la vigencia del pensamiento liberal en la Venezuela actual.

La conversación, que conmemoró los 250 años de Una investigación sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones del filósofo escoces Adam Smith y los 50 años de Del buen salvaje al buen revolucionario del periodista venezolano Carlos Rangel, contó con la participación de Omar Ramírez, estudiante de economía de la Universidad de los Andes (ULA), núcleo Mérida, y miembro e impulsor del Círculo de Lectura Carlos Rangel, de esta casa de estudio, desde donde se han examinado estas emblemáticas obras.

El encuentro con las ideas

Para Ramírez, el descubrimiento de estas obras fundamentales no fue un proceso meramente académico, sino una transición de la curiosidad juvenil al rigor intelectual. Sobre la obra de Adam Smith, que se considera como la piedra angular de la ciencia económica moderna, relata que tuvo un primer contacto superficial en bachillerato durante una tarea sobre el capitalismo, pero no fue hasta años después que, por recomendación de un amigo, profundizó en ella.

En cuanto a Carlos Rangel, su encuentro se produjo entre los 17 y 18 años, describiéndolo como una experiencia transformadora. Ramírez afirma que para un joven liberal venezolano, este libro es «una suerte de cachetada a lo que siempre escuchamos y a lo que aún nos decimos hoy en día sobre nuestros problemas en Venezuela». La obra de Rangel es considerada como un análisis profundo y crítico a la historia y psicología de los latinoamericanos a través del montaje de los mitos que han moldeado su acontecer.

Descifrando la prosperidad y el trauma

Al interpretar los textos, Ramírez destaca tres pilares de cada autor que considera vitales para entender la realidad económica y social.

Iniciando con Adam Smith, el joven economista de pregrado menciona la idea de la  división del trabajo. Puesto que sirve para explicar cómo la especialización permite que los procesos sean más eficientes. Además, resalta que el escoces haya usado analogías simples y muy pedagógicas para explicar este punto como en el ejemplo de la fábrica de alfileres.

El otro pilar sería la mano invisible, la cual, considera Ramírez, es una de las ideas más mal interpretadas. Según su lectura, Smith no estaba haciendo referencia a una entidad mística, sino que «tal vez sea la ética que lleva a los comerciantes y a las personas en general a actuar de buena fe y servir al bien común».

Y por último, habla del interés propio. Basado en la cita del carnicero y el panadero, expuesta en el libro publicado en 1776, sostiene que esta lección ayuda a entender que la cooperación social y el beneficio común surgen de actores que persiguen legítimamente su propio beneficio.

En cuanto a la obra de Carlos Rangel, inicia por lo que denomina como el relato histórico distorsionado. Para Ramírez la crítica a cómo el sistema educativo ha construido un relato populista que victimiza a la sociedad, omitiendo, por ejemplo, detalles en la historia nacional, fue la idea que más ruido le hizo, generando arduas reflexiones.

Luego habla de lo que es la idea principal desarrollada por Rangel, el mito del «buen salvaje». Al respecto sostiene que el intelectual venezolano desmantela con ella la visión del indígena como un ser incorrupto en un paraíso terrenal, una tesis que alimenta la «leyenda negra antihispanista«.

Y como tercer pilar presenta la ausencia de una economía de mercado. El estudiante resalta la opinión de Rangel sobre cómo los partidos tradicionales venezolanos (como Acción Democrática), que bebieron del «aprismo» de raíz marxista, impidieron que en el país existiera una verdadera libertad económica.

La universidad como campo de discusión intelectual

El recibimiento de estas obras en la ULA refleja un cambio de paradigma. Mientras que Smith goza de una «apertura bastante cálida», al punto de organizarse concursos nacionales de ensayo en su honor, la obra de Rangel ha pasado de ser un «gusto culposo» a un centro de debate abierto.

Ramírez observa con optimismo que, aunque persisten resistencias, existe un interés creciente entre estudiantes y algunos docentes por discutir estas ideas que desafían la tradición socialdemócrata venezolana. «Se está empezando a ver que hay profesores que al menos llevan esas ideas al aula de clases para discutirlas», señaló en la entrevista.

Recomendaciones para un país en crisis

Hacia el final de la entrevista en La Ventana Rota, Ramírez ofreció recomendaciones para la clase política basadas en sus lecturas. Su primer consejo es enfatizar en la importancia de la formación humana sobre los recursos naturales. Dicho punto lo reafirma con una emblemática frase del conocido presentador de televisión y locutor venezolano Renny Ottolina: “Venezuela con todo su hierro y todo su petróleo, nunca valdrá más que sus habitantes”. Con esta máxima, que además guarda cierto paralelismo con la idea de Smith, Ramírez, también sugiere someter a juicio la viabilidad del modelo de rentismo petrolero.

En segundo lugar, instó a permitir la iniciativa privada y abandonar lo que Carlos Rangel definió como una «economía precapitalista basada en el privilegio y el tráfico de influencias». Para Ramírez, la solución radica en brindar la libertad suficiente para que los particulares puedan resolver los problemas del día a día, rompiendo finalmente con el ciclo de asfixia económica que ha padecido la nación.

Por Diego Mendoza

09-04-2026