Por: Salomé Higuera-Morales…
Somos seres completamente hechos para afrontar lo que nosotros mismos creamos, las sociedades, los entornos de los que somos partícipes, directa o indirectamente, de las actitudes del otro si no aportamos y seducimos arrastrándolo hacia situaciones de posibilidades y si por el contrario creamos espacios para lo negativo, para la destrucción.
¿Te has puesto a pensar en el sitio donde quisieras estar en este momento? ¿Has definido el banquete que quisieras en tu mesa? ¿Has pensado el lenguaje con el que quisieras ser tratado? ¿Has planificado tus días y la gente con la que quisieras trabajar? ¿Has trazado mecanismos para alcanzarlo? ¿Has ideado estrategias para dar con un primer objetivo y un segundo y un tercero? ¿Te has preguntado para qué quisieras estar ahí, en ese sitio, en ese entorno, con esa gente, con ese lenguaje, en esas situaciones?
Lo que llega a nosotros, casi siempre lo procesamos inconscientemente, damos un paso adelante o atrás, o nos inmovilizamos, porque no nos detenemos a desmontar sus piezas, y entendemos por qué llegó, qué lo causó, y mucho menos consideramos que existe un montón de elementos que se entrecruzan y lo origina, que no es uno solo, ni una sola persona.
¡Cuántas bondades y virtudes poseemos cada uno de nosotros! ¿Quién es alguien para hacernos creer que debemos ser sumisos y estar sometidos a imposiciones destructivas, o lo que es peor, cambiar las reglas del juego en esa mesa en la que seguramente nos sentamos juntos hace algún tiempo, sin considerar nuestra opinión, que muchas veces ni siquiera expresamos con la voz pero sí con el cuerpo y con los modos de actuar?
Inmovilizarse no es opción. La decisión precede a la acción, pero para decidir hay que sentir, y pensar; pero hay que sentir, hay que estar a tono con lo que sentimos. Hacerle creer a nuestro corazón, a nuestra mente, a nuestro cuerpo que todo alrededor cambiará solo, es contrario a lo natural. Unas cuantas cosas pueden llegar, o muchas, si nos conformamos con lo poco quizá estaríamos sintiendo la necesidad de complacer a nuestros talentos, los que dicen que sí se puede y que nos gustaría estar viviendo de una mejor manera, si llegan muchas juntas a la vez, podríamos no saber qué hacer con tanto y ahí también estaríamos en discordancia con nuestro sentir. Inmovilizarse no es opción.
Quiero compartir con ustedes estas diez frases de Rocky Balboa del clásico film de Rocky, protagonizada por Sylvester Stallone. En estos momentos de infinidad de herramientas para ser utilizadas a nuestro favor, pero de grandes tiempos adversos, resultan atinadamente convenientes para interiorizarlas.
1.- Aguanta mientras avanzas, hay que soportar sin dejar de avanzar, así es como se gana.
2.- Solo los que corren el riesgo de avanzar, pueden saber a dónde pueden llegar.
3.- Vamos, tú eres así, siempre has sido así. No dejas que nadie te adelante hasta que le dejas pasar.
4.- Déjame decirte algo que ya sabes. El mundo no es arcoiris y amaneceres. En realidad es un lugar malo y asqueroso. Y no le importa lo duro que seas, te golpeará y te pondrá de rodillas y ahí te dejará si se lo permites. Ni tú ni nadie golpeará tan fuerte como la vida. Pero no importa lo fuerte que puedas golpear, importa lo fuerte que pueda golpearte y seguir avanzando, lo mucho que puedas resistir y seguir adelante. Eso es lo que hacen los ganadores. Ahora, si sabes lo que vales, ve y consigue lo que vales. Pero debes ser capaz de recibir los golpes y no apuntar con el dedo y decir que eres lo que eres por culpa de ese o el otro. Eso lo hacen los cobardes. Y tú no eres un cobarde. Tú eres mejor que eso.
5.- Si estás dispuesto a pasar por toda la lucha necesaria para llegar a dónde quieres, nadie tiene el derecho de detenerte.
6.- Los grandes insultos duran mucho tiempo.
7.- Si estás mucho tiempo en un sitio, al final formas parte de él.
8.- El miedo es como el fuego, si lo controlas, te dará calor y te mantendrá vivo, pero si te controla a ti, te quemará y te destruirá.
9.- Hasta que no comiences a creer en ti mismo, no vas a tener una vida.
10.- Si sabes lo que vales, ve y consigue lo que mereces, pero tendrás que aguantar los golpes.
Basta que te prestes atención un poquito, está bien vivir actualizado, cumplir compromisos de rutina, atender a los tuyos, trabajar por ellos y hacer uso de instrumentos tecnológicos para entretenerte y estar informado, pero, está mejor tomarte un café, un té o comerte unas galletas contigo mismo para definir y decidir, y actuar. ¿Qué te frena? ¡Inmovilizarse no es opción!
@salomehiguera



