“Dios les pague”, esa expresión tan inmensa y significativa característica del gentilicio merideño para expresar el máximo agradecimiento ante una buena acción, es la que más se ajusta al sentimiento generalizado en nuestra ciudad por el éxito sin precedentes del Teleradio Maratón bautizado con el nombre de “Una Luz para el HULA: Ayúdanos a ayudar, este 11 de Octubre de 2019, una fecha que quedará grabada para siempre, en todos y cada uno de los habitantes de este simpar Estado.
A “la gran fiesta de la solidaridad” se unieron en hermandad y cooperación miles de personas caritativas y de buena voluntad, quienes con sus aportes, donativos, y trabajo dedicado están logrando lo que todos esperábamos: recursos de diversa índole que cubrirán en gran parte las carencias de todo tipo que en este momento aciago de nuestra historia, padece nuestro principal centro hospitalario.
Comunicadores sociales, personal de salud, voluntarios técnicos, amas de casa, estudiantes, funcionario públicos, empleados de empresas privadas, comerciantes, transportistas, cuerpos de seguridad, campesinos, adultos mayores, en fin toda la grey merideña, está en la calle, en los diferentes puntos instalados por la organización del Teleradio, para con su presencia y decidida colaboración hacer de esta actividad, un hecho histórico, extraordinario, sorprendente.
Cada quien ha puesto lo mejor de sí, en medio de un entusiasmo desbordante, lleno de amor y compromiso con nuestro hospital. El mensaje es clarísimo tanto como el agradable clima que nos está acompañando durante la jornada: “Unidos nada es imposible, amamos y respetamos a nuestro HULA”.
La fiesta continúa y es intensa.A este viernes le están faltando horas y le sobra devoción y entrega, colorido y alegría, sonrisas y sueños, canciones y bailes. El tañir de las campanas en todas las iglesias, los oficios religiosos, y esa sensación de plenitud, de satisfacción por una labor titánica que a esta hora del mediodía, se sigue propagando por todos los espacios de nuestra ciudad cumpleañera.
Son tantos los donativos, tanto en insumos como en dinero que muy pronto sobrepasaremos las expectativas .Mérida se volcó a respaldar a su hospital y aquí están los resultados. Amor, y más amor, cariño, respeto, entrega solidaria y lo más importante el objetivo cumplido: dar, no una luz, sino millones de luces para el HULA. Redacción CC


