El desempeño económico de la ciudadanía depende en gran medida de la calidad en la prestación de sus diferentes servicios públicos. La ciudad de Tovar no escapa a las consecuencias de la baja calidad de los mismos. Son diversas las situaciones que sus habitantes deben sortear a diario para mitigar los cortes de electricidad, el carácter intermitente en el suministro de agua potable en diversos sectores y la baja potencia en la señal de internet que ofrece la empresa estatal.
Así las cosas una importante cantidad de comercios se ven obligados a modificar de manera abrupta sus horarios de trabajo y de atención al público con los consiguientes daños a la actividad económica de la zona.
El costo de la vida o de la canasta familiar es otro de los padecimientos que impactan de manera negativa el bienestar de los tovareños pues los precios de los alimentos y otros bienes esenciales no hacen más que subir a diario en sus precios en bolívares. Los productos cárnicos por ejemplo oscilan entre los 9 y 15 dólares, precios exorbitantes si se toma en cuenta el estancamiento del salario mínimo. Un servicio corto de mototaxi se aproxima ya a 1.5 dólares.
Tovar como cualquier otra ciudad de Venezuela acusa la mejora en la calidad de sus servicios públicos y el alto costo de la canasta familiar.
Luis Alberto Morales
10 de marzo de 2026




