Tovar, una feria muda

Una recta de más de 90 millas por hora recibieron el pasado viernes los medios de comunicación social del Valle del Mocoties cuando, por razones que aún no están claras, les fue negado su derecho de transmisión de uno de los eventos más tradicionales de la añeja feria septembrina, la elección y coronación de la reina que, cómo cada año, se realizó en la plaza de toros de El Coliseo de El Llano. 
 
Por cierto, evento éste que forma parte de las competencias del comité de reinado del Instituto Municipal de la Feria Turística de Tovar (IMFETT), aunque desde el año pasado se ha constituido como una fundación por su trayectoria de más de 50 años consecutivos y que su presidente es la misma persona que lleva las riendas de la organización ferial, por decisión de los poderes ejecutivo y legislativo municipales.
 
Ya había un precedente 
 
Un panorama confuso, desde mucho antes de iniciar oficialmente la feria, han vivido los comunicadores tovareños, pues ya había existido un primer impase cuando no fueron tomados en cuenta para el «casting de las aspirantes a candidatas» que fue desarrollado fuera del casco urbano de la Sultana del Mocotíes, impidiendo el acceso de los medios a dicha actividad. Fue tanto el rechazo hacia esta decisión que se convocó una reunión a la que fueron citados los directores de las empresas de comunicación para tratar de bajar la guardia y «explicar» de alguna manera lo acontecido, pero ya se había dado el primer aviso de lo que vendría más adelante.
 
Los medios le salieron al toro
 
A pesar de esto, los medios se montaron en su acostumbrada campaña de ventas publicitarias para garantizar la cobertura de los eventos que se organizarían con ocasión de la fiesta patronal de la Virgen de Regla y sus actividades culturales, deportivas, festivas y, por supuesto, religiosas. Obviamente se tiene que buscar el patrocinio de casas comerciales para cubrir, de alguna manera, los gastos que se generan durante más de un mes de actividades diarias.
 
Llegó el día de iniciar oficialmente la programación y se convocó al Pregón ferial por parte de la municipalidad y el IMFETT, para lo cual se pidió a los medios enviar la información del personal que trabajaría en la cobertura de los eventos con la finalidad de emitir una credencial que, según palabras de los directivos feriales, tendría validez para todo el ciclo establecido hasta el cierre de la feria, el día 17 de septiembre. Cosa que no fue así.
 
A medida que iba avanzando el cronograma, los medios daban espacios casi que exclusivos para vender la imagen de lo que se estaba proyectando, el renacer una una feria turística con sabor a pueblo y con actividades populares, pero fue otro el rumbo tomado. 
 
Denuncias y comentarios iban y venían
 
Poco a poco se conocían quejas de vendedores informales a los que les exigían el pago del impuesto municipal, pero de manera adicional, un «impuesto especial» para el instituto de feria por el derecho a venta en cada actividad, es decir, se estaría pagando un doble tributo a las arcas del municipio. Esto tendrá que explicarlo el ayuntamiento local, en todo caso.
 
«Los medios son unos vivos» 
 
Así se fueron desarrollando las actividades y luego de su arribo a Tovar, el empresario taurino Johan Santana convocó una rueda de prensa nocturna en la sede del Colegio de Abogados de Tovar, para hablar sobre los preparativos de las cuatro corridas de toros que se anuncian en el mes de septiembre y con figuras del escalafón nacional e internacional; allí se generó otro impase con los medios cuando, ante las interrogantes hacia los empresarios, los comunicadores fueron tachados de «vivos» solo por solicitar información sobre la acreditación para la cobertura de la fiesta brava.
 
Esa misma noche, a pocos días de la elección de la nueva soberana ferial, se anunciaba que era ésta empresa quien organizaría el show artístico musical para la coronación, en vista que el instituto manifestaba «no contar con los recursos económicos» que les permitiera montar el espectáculo, situación que generó sorpresa en algunos y a otros les causó muchas dudas.
 
Ante tal anuncio, los comunicadores esperaban información sobre la manera cómo serían organizados para su ingreso y cobertura del evento de la belleza tovareña, pues ya existían algunos acuerdos previos con la directiva del IMFETT, para la cobertura del mismo, pero el silencio reinaba por todos lados y nadie daba una razón, a pesar de haber una coordinación que manejaba el tema comunicacional.
 
De comunicadores a espectadores
 
Fue entonces hasta el mismo día del evento, pasadas las dos de la tarde, cuando comenzaron a llamar a algunos comunicadores para notificarles que podían pasar a retirar 1, 2 o 3 entradas para que asistieran en calidad de espectadores a las gradas de El Coliseo, pues no había autorización de estar en la parte baja para realizar la transmisión del evento e informar al público que no pudo acudir a la actividad debido a los costos de las entradas para el show. Esto generó una gran molestia en los medios y se comenzó a rodar la información, pero el silencio seguía reinando por parte de la empresa, el IMFETT y hasta las propias autoridades locales, quienes hasta el momento en que redactamos esta nota, no se han pronunciado.
 
El espectáculo comenzó pasadas las diez de la noche del viernes y duro hasta altas horas de la madrugada del día sábado, con poca asistencia de público y con una enorme cantidad de comentarios, donde salieron a relucir problemas personales entre integrantes de la organización ferial con las propias aspirantes a la corona tovareña; así como el tema político partidista del cual no escapó la actividad. También causó gran asombro la ausencia de funcionarios de organismos de seguridad que, al parecer, recibieron el mismo trato de los comunicadores sociales y de los integrantes de la orquesta juvenil de la ciudad, quienes habían sido invitados para participar en el certamen y que en plena madrugada fueron avisados que ya no había chance para ellos. 
 
En este punto último habría que pedir la opinión de los funcionarios de la LOPNA ya que gran parte de sus integrantes son menores de edad.
 
Las preguntas de la gente en la calle
 
¿Que se pretendía ocultar con la no participación de los medios?
 
¿Alguien sabe quiénes integraron el jurado calificador y quién los asignó para tal función?
 
¿Quien será el responsable de toda esta situación?
 
¿Que tendrá que decir la empresa organizadora?
 
¿Se pronunciarán el alcalde y los concejales sobre éste irrespeto a los comunicadores o preferirán pasar la página?
 
¿Dónde quedó la participación del talento local en la noche de la elección de la reina?
 
¿Si los medios siguen denunciando ésta situación, los dejarán hacer su trabajo en las tardes de toros o también serán vetados?
 
¿Dónde queda la imagen de feria turística con sabor a pueblo que querían vender de cara al próximo reencuentro de los tovareños en 2023?
 
Al parecer habrá más preguntas que respuestas, pero todos están a la espera de la posición que deberían asumir, sobre éste bochornoso espectáculo, los que tienen que ver con la organización ferial que se enmarca dentro de la fiesta patronal de la Virgen de Regla y que ya suma 179 años de historia.
 
Efraín Pereira-Tovar
28-8-2022