Trabajadores de al menos 23 universidades públicas en el país paralizaron este miércoles sus actividades como medida de presión para exigir mejoras salariales, en medio de una larga congelación del ingreso mínimo que se mantiene desde 2022 y que hoy equivale a apenas unos centavos de dólar mensuales, según la tasa oficial del Banco Central de Venezuela.

La jornada de protesta, que se extenderá por 24 horas, coincidió con reuniones de sindicatos del sector educativo, donde docentes y personal discutieron las condiciones laborales que enfrentan desde hace años, marcadas por bajos ingresos y falta de respuestas oficiales.

Desde la Universidad Central de Venezuela, el presidente de la Asociación de Profesores (APUCV), José Gregorio Alfonso, cuestionó los argumentos que suelen acompañar la falta de ajustes salariales.

“Nos quieren decir que aumentar el salario significa disparar la inflación, llevamos cuatro años sin salario y la inflación sigue alta”, afirmó ante medios de comunicación.

El dirigente consideró que los cambios políticos recientes en el país deberían reflejarse también en el ámbito económico. En ese sentido, sostuvo que si existe una nueva etapa, como ha planteado la presidenta encargada, también debería abrirse espacio para un “movimiento salarial”.

Protestas educativas se intensifican ante promesas de aumento salarial

En paralelo, otros gremios universitarios se sumaron al reclamo. Carlos Suárez, presidente del Sindicato Único de Trabajadores de la UCV, explicó que la continuidad de las protestas dependerá de los anuncios previstos para el 1 de mayo, fecha en la que el gobierno ha prometido informar sobre un posible incremento salarial.

Mientras tanto, la Federación Venezolana de Maestros organizó asambleas en distintas regiones del país, no solo para respaldar el paro universitario, sino también para evaluar la crítica situación del sector educativo.

Edgar Machado, dirigente sindical del magisterio en Caracas, describió el panorama como una emergencia, señalando que los salarios actuales resultan insuficientes y recordando que llevan varios años esperando la aprobación de un nuevo contrato colectivo. Durante una de estas reuniones, insistió en la necesidad de dignificar la profesión docente: “Tenemos que dignificar la carrera docente, buenos sueldos, infraestructuras acordes a nuestros muchachos, a nuestros docentes, seguridad social”.

Las movilizaciones del sector educativo no son aisladas. Desde hace más de un mes, distintos sindicatos han intensificado las convocatorias a protestas en todo el país, en un contexto de inflación persistente que erosiona constantemente los ingresos y que, según estimaciones, superó 400 % en 2025.

A esto se suma el alto costo de vida. De acuerdo con cálculos de organizaciones del sector, una familia de cinco integrantes necesitó en marzo más de 690 dólares para cubrir únicamente la alimentación básica, una cifra que sigue aumentando mes a mes.

La ULA se sumó al paro nacional

El profesor Virgilio Castillo, presidente de la APULA, Dionis Dávila (Siprula) y Maydole Villegas (Aeula) informaron este miércoles que la Universidad de Los Ande paralizó en un 95 por ciento sus actividades como parte de la convocatoria nacional.

Destacaron estos dirigentes ulandinos que se seguirá con la agenda acordada en los próximos días-

Con información de Efe-22-04-2026