Los trabajadores administrativos y obreros de la Universidad de Carabobo, no se incorporarán a sus puestos el lunes 20 de enero, tal como lo establece el calendario académico y administrativo de la casa de estudio superior.
Pedro Ulacio, presidente de la Asociación de Empleados de la institución, informó que la decisión de regresar a sus labores la tomarán en la asamblea general que se desarrollará el martes 21 de enero en el Rectorado, ubicado en la avenida Bolívar norte de Valencia.
“Las condiciones económicas del personal son peores que las de 2019, producto a la dolarización que vive el país, la hiperinflación y el alza permanente de los precios de los diferentes rubros”.
El representante laboral hizo un llamado a todos los trabajadores activos, jubilados y contratados asistir a este encuentro donde se tomarán decisiones importantes.
Dijo que el sector actualmente no goza con servicio de funeraria, tampoco HCM y el pago de los uniforme quedó pendiente.
“El personal administrativo tiene más de cuatro años esperando la cancelación de este beneficio o la dotación de las prendas”.
Igualmente, pidió a los representantes sindicales de las diferentes casas de estudio superior a unirse en la lucha por mejores reivindicaciones.
“Hay que unir esfuerzos porque está situación está afectando a todos los trabajadores de la administración pública. En la Universidad de Carabobo seguiremos en pie de lucha y de lado de los trabajadores”.
Aumento de salario
Ulacio también fijo posición con respecto al incremento de salario mínimo decretado por el mandatario nacional y dijo que el monto decretado es una burla para la clase trabajadora, porque los productos han incrementado más de 100 por ciento en lo que va de 2020.
“La cifra no alcanza para nada y la mejor solución es que el Ejecutivo se siente con todos los actores a establecer una cifra real, porque de mantenerse el actual escenario están llevando a los trabajadores de la administración pública a la indigencia”.
Señaló, que el Estado es el único que debe controlar la economía y el desastre con los precios de los artículos que tienen los comerciantes. Prensa UC


