La llegada de ayuda humanitaria a Venezuela tras los terremotos del 24 de junio ha movilizado a organismos internacionales, gobiernos, organizaciones humanitarias y miles de donantes. Equipos de búsqueda y rescate, suministros médicos, alimentos, agua potable y materiales de primera necesidad forman parte de una operación que continúa desarrollándose mientras persisten las labores de atención y recuperación.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), ha señalado que la respuesta debe desarrollarse conforme a los principios humanitarios y con pleno respeto a los derechos humanos, poniendo las necesidades y la dignidad de las personas afectadas en el centro de la asistencia. Asimismo, ha destacado la importancia de garantizar el acceso oportuno a información confiable y a canales de comunicación durante la emergencia.

Pero junto con el desafío de movilizar recursos surge otra tarea igualmente importante: asegurar que cada donación pueda ser identificada, supervisada y entregada de manera transparente.

Con ese propósito, Transparencia Venezuela publicó el Manual de Transparencia para la recepción y distribución de ayuda humanitaria, una guía práctica que reúne recomendaciones para fortalecer los controles durante todo el proceso de recepción, almacenamiento y distribución de las donaciones.

Cinco principios para proteger la ayuda

El manual resume su propuesta en cinco principios dirigidos a organizaciones, instituciones y personas encargadas de administrar recursos humanitarios.

1. Separar los canales de donación

La primera recomendación consiste en diferenciar las donaciones monetarias de las donaciones en especie.

Las transferencias bancarias, plataformas electrónicas, donaciones corporativas y cheques requieren controles distintos de los aplicables a limentos, agua, ropa, medicamentos o equipos médicos.

«Cada tipo necesita controles distintos», señala el manual.

2. Identificar a cada donante

El documento propone registrar el nombre o razón social del donante, documento de identidad o registro mercantil, datos de contacto, país de origen, beneficiario previsto, tipo de donativo y fecha de la contribución.

De acuerdo con Transparencia Venezuela, esta información permite prevenir riesgos asociados al lavado de dinero, el financiamiento ilícito y conflictos reputacionales.

3. Llevar un inventario digital

El tercer principio plantea mantener un registro detallado de todos los bienes recibidos.

El inventario debe incluir el tipo de producto, cantidad, lote, fecha de vencimiento, fecha de recepción, ubicación física y responsable de custodia.

Además, el manual recomienda conservar evidencia documental mediante registros fotográficos, actas, firmas de entrega y recepción e identificación de quienes participan en el transporte y la distribución.

En el caso de medicamentos y alimentos, también subraya la necesidad de controlar la fecha de vencimiento, la cadena de frío y la calidad de los productos.

4. Nadie debe controlar todo el proceso

Otra de las recomendaciones consiste en distribuir las responsabilidades entre distintas personas.

El manual propone separar las funciones de recepción, aprobación, almacenamiento, distribución y auditoría.

«Una sola persona nunca debe hacer todas las funciones», advierte el documento, que considera la separación de responsabilidades como uno de los controles anticorrupción más efectivos.

5. Publicar la información

El quinto principio plantea divulgar de forma proactiva información sobre los recursos administrados.

Entre los datos que recomienda publicar figuran los montos recibidos, cantidades por categoría, origen de la ayuda, destino de los recursos, beneficiarios por región y resultados obtenidos.

Según el manual, «la transparencia reduce el riesgo de corrupción» y «publicar de forma proactiva genera confianza y credibilidad».

Señales que pueden indicar irregularidades

El manual también identifica situaciones que pueden alertar sobre posibles problemas en la administración de la ayuda. Entre ellas menciona diferencias entre el inventario físico y los registros, donaciones sin documentación, pérdidas recurrentes, proveedores repetitivos, cambios frecuentes en los inventarios, gastos administrativos excesivos y beneficiarios duplicados.

Añade que las comunidades y los grupos locales suelen detectar estas irregularidades antes que las auditorías formales.

Asimismo, insiste en que toda ayuda debe poder rastrearse desde el donante hasta el beneficiario final. El documento plantea una pregunta que resume el principio de trazabilidad: ¿dónde está cada dólar? ¿Dónde está cada caja? ¿Dónde está cada medicamento o saco de alimentos? Si el sistema no puede responder esas preguntas, advierte, existe un riesgo grave de corrupción.

El manual también señala que existen donaciones que pueden ser rechazadas, entre ellas fondos de origen desconocido, recursos provenientes de actividades ilícitas, medicamentos sin certificación, bienes vencidos, productos inseguros o aportes condicionados a beneficios indebidos.

Transparencia y principios humanitarios

La ONU ha reiterado que la respuesta a la emergencia debe desarrollarse conforme a los principios humanitarios y a las normas internacionales de derechos humanos, garantizando que las necesidades de la población afectada sean el eje de la asistencia y la recuperación. También ha insistido en la importancia del acceso a información confiable durante la emergencia y de una coordinación eficaz entre las instituciones involucradas.

En la misma línea, el Manual de Transparencia Venezuela concluye que ningún recurso debe ingresar, almacenarse, trasladarse o distribuirse sin quedar registrado, identificado, verificado y sujeto a supervisión independiente, una práctica que identifica como la base de los sistemas modernos de control utilizados por organismos internacionales y organizaciones humanitarias para minimizar riesgos de corrupción y malas prácticas.

https://www.elnacional.com/2026/07/transparencia-desde-el-primer-minuto-el-desafio-de-proteger-la-ayuda-humanitaria-tras-los-terremotos-en-venezuela/

02-07-2026