Por: Gerard Páez Monzón…
Joules es la medida física de ‘Trabajo’. No tiene nada que ver con el tiempo, no lo dice uno, lo dice la Naturaleza. Pero si tiene que ver con el espacio, es su sello que certifica su testimonio. Si se aplica una fuerza sobre algo y no logra moverlo, entonces no existe trabajo alguno, por el contrario, con el solo desplazamiento por causa de esa fuerza aplicada, se dice que hubo un trabajo.
Otra historia es, si el trabajo se produce una y otra vez en el tiempo, por lo que se refleja que existe una capacidad en el ente que produce esas fuerzas que hacen movilizar las cosas. Esa capacidad de frecuencia de trabajar se le denomina ‘Poder’, es su medida.
Hoy vemos en el país a los que ostentan el poder, parecen ser individuos de tierras sin ley. Hacen lo que les dictan sus ganas, abiertamente sin descaro. La biología humana es así, es nuestra esencia pura, ser unos individualistas totalitarios. Si en algún momento se cede terreno de poder, es porque se sabe que es mejor así, y es la única forma de mantenerlo. De lo contrario, se apaga la consciencia, y se continúa en modo totalitario sin ofrecer un milímetro de poder.
No se observa en estas personas, que hayan sido formadas en hogares de familia, con padres sanos, responsables, llenos de amor por sus hijos. Actúan como hijos rechazados en sus propios hogares. La razón de esto es el poder. El poder puede destrozar todo, hasta la formación familiar, pasando por la formación ideológica, universitaria, cultural. Puede destrozar hermandades, matrimonios, lazos de amistad, de cualquier índole de unión social. La razón sigue siendo la misma dada anteriormente, viven, a piel abierta, en la esencia de la biología humana, en la arena del ser totalitario.
El poder corrompe, lo sabemos. Lo que deberíamos de memorizar en la sangre, mejor aún, hacernos unos tatuajes en la frente con la siguiente frase: «Tu Poder es del Tamaño de Mi Oposición». Al fuego se le combate mejor con fuego, es lo que la naturaleza nos enseña. De igual manera, la naturaleza nos grita que el hombre nunca cederá un milímetro de poder por satisfacer al prójimo, solamente cuando sabe que tiene que hacerlo, porque tiene al frente alguien que se lo puede arrebatar. Que coincida con algún gesto de buena fe, es otra historia, pero tengamos por seguro que la decisión es tomada por su mente totalitaria, actuando en serenidad.
Si ubicamos lo logrado, idóneamente, veremos ante nosotros que este régimen ha utilizado su poder, según su mente totalitaria, en no construir sociedad. La única oposición que percibe con temor, para ceder poder, viene, y seguirá siendo, de la clase económicamente marginal. Hoy, la oposición política NO existe para el régimen porque no existe la independencia de poderes, no existe un sistema real democrático. Por lo que lo único que le dicta su mente, su mente totalitaria, es continuar el camino de regalar comida, así le imponga la humillación de una vida de perrarina a la población humilde, y así condene al país destrozándole su funcionalidad como sociedad. El régimen lo hace porque es la única vía para mantenerse en el poder. Es vida o muerte para ellos. Hasta que la oposición se transforme, bien sea en la oposición política crecida y fuerte como organización y responsabilidad en su razón de ser, evitando la lucha interna de mentes totalitarias distraídas en el poder interno, ó bien sea por la caída total de las estructuras económicas. Ese día NO habrá las mega-colas por perrarina, habrá mega-caos social. Un economista serio y responsable en la Venezuela improductiva e ineficiente de hoy, siempre se equivocará en el pronóstico de lo que hará un régimen, pero sí tendría un buen promedio en una democracia seria. No serán magos merlines públicos, sino asesores profesionales de ministros e instituciones. En la física del hombre su esencia es el individualismo, su rumbo será siempre su propio beneficio. La mejor manera de vida social es vivir en el equilibrio de poder entre todos. Para esto hay que crecer en oponernos responsablemente unos a otros.
@gerardpaezm


