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jueves, abril 16, 2026

Turismo en Mérida: una osadía o una nueva forma de aventura

–Mérida merece habitantes, instituciones públicas y visitantes que estén ala altura de su belleza y nobleza. Mérida, requiere ciudadanos de altura.

En Venezuela pretender pasear, descansar y desconectarse de las rutinas diarias representa una osadía. Hay que ser muy hábil para lograr abstraerse de la realidad, de las carencias y necesidades que vive día a día el ciudadano venezolano; desde su rol de usuario, desde prestador de servicio, de empleado y desde el propietario o inversionista.

Sin embargo, es necesario por salud física,mental e intentar la hazaña de la desconexión o por lo menos controlar que tales situaciones afecten en menor grado la salud. Quizás, es el ejercicio más económico que se puede hacer frente a las intenciones de “olvidar” un poco los problemas que se padecen a diario; que por cierto, esos no deberían ser problemas en un país petrolero y con una carta Magna moderna, defensora de los derechos humanos y una cantidad de garantías constitucionales para el bienestar del venezolano.

En la salida de Mérida, por la zona norte vía a la carretera al Páramo, allí inicia el paseo, felices, acompañados con la música y programación de la 107.7 ULA FM. Comienzan los primeros encuentros, los más atrevidos son los huecos y, con ellos la habilidad de los conductores para evadirlos sin causar daños a los vehículos ni a terceros.  Aunado a ello, la lucha por intentar conducir y apreciar las hermosas montañas, un sol radiante que las cubría, y por otra parte las nubes servían de sombrilla para refrescar el calor por la exposición intensa del cómplice sol.

En el recorrido se puede apreciar, además de huecos, locales de venta de comida típica, de pasteles cerrados, cosa que no se justifica por ser sábado y temporada turística. Es que resulta, que un kilómetro aproximadamente antes de llegar a la comunidad de Cacute una cola de vehículos en la carretera, porque en Cacúte los vecinos protestaban porque no tienen gas, y están cansados de esperar, de cocinar con leña y cocinas eléctricas. Que cuando cortan sin previo aviso el servicio eléctrico pues también el hambre debe esperar.

Así, 2 horas en un kilómetro de carretera, se logra pasar y, los huecos no abandonan al turista o al conductor ¡no! Ellos son muy buenos guías…se suman en la observación del paisaje las colas de vehículos en las pocas estaciones de servicio de gasolina. Las personas de las distintas comunidades apostadas en las carreteras acompañadas de niños y con el ya acostumbrado dedo “gordo” pidiendo la cola. Es decir, también carecen del servicio de transporte público en las zonas.

Cuando se cree haber visto todo en el recorrido, en la parte más alta de la carretera que conduce a Barinas, en esa zona que se entiende es “protegida” Parque Nacional, en uno de los paradores para descansar, observar y fotografiar, aparece un improvisado botadero de desechos sólidos, con olor nauseabundo. Y surgen las preguntas: ¿Dónde está el Alcalde del Municipio al que le corresponde? ¿Dónde están las autoridades del ambiente y turismo? ¿Dónde entra el rol del protector del estado Mérida?

En el camino afloran sentimientos como el dolor, vergüenza e indignación por la actitud de todos los ciudadanos y funcionarios públicos. Y otros de admiración, de respeto y agradecimiento por tanta nobleza y belleza, tanto de la misma naturaleza como de la gente que aún queda con sus costumbres autóctonas y que siempre ha caracterizado el gentilicio del páramo.

Un poquito más allá, se llega a Santo Domingo, zona turística y hotelera hasta famosa por la truchicultura y, la triste realidad, es observar poca presencia de turistas, el comercio en Santo Domingo con poco movimiento, algunos restaurantes a medio servicio porque no tienen gas.

Luego, si se sigue la ruta vía a Barinas, después de la Represa del Mitisusse llega a un parador turístico llamado “La cascada del velo de la novia” y para ser un punto turístico está en abandono, los carteles donde describen la leyenda no se aprecia bien porque su contenido está bastante borroso, las barandas muy necesarias de protección se encuentran flojas, tienen movimiento representan un peligro para el usuario. ¿Cuál es el destino del dinero que ingresa por la venta de la boletería para entrar al sitio?

Finalmente, a pesar de todo, el ejercicio de abstraerse si resulta, ¡Si se pudo disfrutar!El regreso a casa fue divertido, ameno y con un cielo oscuro que ofrecía el deleite de las estrellas. Es necesario agregar, que se puede desarrollar un detector de huecos tipo “GPS humano” cuyos acompañantes del viaje deben realizar esa actividad, la cual consiste en memorizar la ubicación de los huecos y alertar cuando se aproximen a ellos.

Por: Neybe Guerrero- Fotos: NG

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