Por: Germán Rodriguez Bustamante…
La portada reciente de la revista Time en la cual se expresa, que lo que ocurre en Venezuela es un experimento de la administración Trump, es un insulto para los venezolanos. Quienes son los verdaderos sacrificados en este esquema perverso. La gesta libertaria del 03 de enero, percibida por los ciudadanos como la posibilidad cierta de un cambio político, tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses, muy rápido se esfumó. El inédito modelo de gobernanza impuesto en el país, en lugar de propiciar un cambio político tradicional, Trump y su administración establecieron una alianza pragmática con la cúpula que quedó. Bajo este esquema, los delincuentes retienen el control formal en Miraflores, pero la administración Trump, bajo la supervisión directa del Secretario de Estado, asume el control fáctico de la economía, las finanzas públicas y el sector energético. Con una total subordinación, mansedumbre y entrega total a los americanos, la cúpula hace malabarismos para que sus retóricas pasadas, no los haga caer en desgracia, ante un enemigo con mucha capacidad de fuego. Abandonadas quedaron las consignas antiimperialistas, ahora los signos revolucionarios cambiaron de color, posicion y hasta de idolos.
Triste el infortunio continuado de los venezolanos, luego del ensayo fracasado de la revolución bolivariana de 27 años, ahora deben colocar sangre, sudor y lágrimas en un nuevo experimento: la estabilidad tutelada. La felicidad colectiva como resultado de la hipótesis de Trump, queda descartada por las realidades que viven los venezolanos. Los instrumentos de medición utilizados por Trump y sus secuaces, necesitan con urgencia ser calibrados, pareciera que la verificación de resultados se aplica en un estado de la unión americana de los 50 y no en el 51. Lo que sí es una realidad inmensa, como el Salto Ángel o el Pico Bolívar, es la manipulación total de todas las variables, incluyendo a seres humanos, excepto una: la seguridad energética americana. Todos los actores están dirigidos como marionetas de una obra de teatro, unos cumplen su papel con total comodidad, otros a regañadientes, no hay espacio para improvisaciones teatrales.
La mesa de negociación es parte de la obra, el escenario sentaditos todos los 20 alegres, risueños y hasta espontáneos, son observados por los ojos agudos de halcones y águilas calvas, quienes actúan como directores estrictos en esta trágica comedia venezolana. Los beneficios directos del llamado experimento, incluyendo la mesa de negociación como diseño experimental, son muy limitados, contradictorios y poco claros en términos económicos, sociales y políticos para el venezolano de a pie.
Lo cierto es que existe una dolarización informal, la devaluación del bolívar continúa su marcha pulverizando la capacidad de compra de los salarios. Es posible que exista en el corto plazo, mayor abastecimiento con productos importados, incansables para la población. El regreso de corporaciones y la inversión petrolera activan puestos de trabajo dolarizados, pero en nichos específicos. Los beneficios solo llegan a quienes reciben remesas o tienen sueldos en dólares, excluyendo a pensionados y empleados públicos. Por otro lado, la crisis eléctrica, la escasez crónica de agua y el deterioro de la salud pública no han mejorado con este giro pragmático. Las discusiones no pueden limitarse únicamente al reparto de poder político y electoral, sino que abran canales humanitarios y económicos inmediatos, para atender la reconstrucción y la asistencia a los ciudadanos. En conclusión, el análisis de los datos concretos muestra que el ensayo experimental, después del 03 de enero, no ha logrado probar la hipótesis de la felicidad colectiva.
Los únicos ganadores de este experimento y posiblemente la verdadera hipótesis de Trump es este experimento es: la repartición del botín por la toma del país, a través de la incursión militar y la entrega total de la cúpula dirigida por Delcy, a corporaciones energéticas americanas, realizadas a dedo aprovechando la Ley Antibloqueo, que oculta a los beneficiarios de la distribución, listado integrado por cercanos a Trump y con toda seguridad testaferros de la cúpula, como algunos bolichicos protegidos. Los intereses americanos claramente económicos y financieros, alineados con los de la cúpula corrupta, no hay otras prioridades en esta tutela, los ciudadanos fuera de la ecuación. Todo este esquema en total opacidad, escenario en el cual la cúpula corrupta, se desenvuelve con total comodidad. Poco le preocupa a la administración Trump, la transparencia y rendición de cuentas mientras la obediencia de los tutelados, reparta el producto de la toma militar.
Los americanos ganan mucho, la inversión realizada por la movilización de equipos militares y tropas en el Caribe produjo: seguridad energética estable, cobro de acreencias de expropiaciones y nacionalizaciones de corporaciones americanas, operaciones en áreas petroleras, mineras y otras en mejores condiciones fiscales y legales. Para la coalición la tutela le garantiza, sostener el poder, lavar muchos sucios de su gestión de 27 años, Maduro y Cilita excelentes chivos expiatorios para llevar la carga, mantener el saqueo derivado de la ausencia de transparencia y el control interno y limpiar los escombros del país con la escoba de la recomposición política.
Los venezolanos abandonados a su suerte. Una pequeña cúpula vinculada con el poder, con ingresos dolarizados que les permite adquirir productos importados, financiar salud, educación y servicios. Una gran mayoría con ingresos en bolívares, con salarios bonificados que destruyen ingresos de prestaciones y vacaciones, eliminando previsión social y recreación. Y por último quedan los desprotegidos sin ninguna posibilidad de cubrir las deficiencias de servicios públicos, vivienda, educación y alimentación. A pesar de toda esta descripción fantasiosa pero muy cercana a una realidad cruel y dura, queda una esperanza y es que la población decida salir del laboratorio, y pedir resultados en lo social, económico y político. Ya no se aguanta otro ensayo o experimento, no hay cuero para curtir más.
@germanrodri
03-08-2026
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