Un refugio: la lectura

Leer, es sin duda, una de las actividades más gratificantes que un ser humano puede experimentar. La lectura nos permite, entre muchos otros placeres, viajar sin pasaporte, conocer lugares exóticos sin gastar un centavo, aprender sobre historia, geografía, arte, política, filosofía… Conocer los  misterios de la humanidad, emprender caminos olvidados y encontrarnos con personajes fantásticos que nos enseñan aspectos importantes de la vida en un diálogo profundo entre ellos y nosotros.

Leer no necesita ninguna parafernalia, es un acto donde basta tener su libro a mano, y el deseo de internarse en las páginas escritas para refugiarse en la lectura que le ofrece momentos de entusiasmo, pasión, amor, bienestar, aventuras.

Es que acaso, ¿usted no se ha emocionado, leyendo por ejemplo “El Diario de Ana Frank” esa niña judía de 14 años que fue redactado casi día a día las vicisitudes de la ocupación Nazi? O ¿se ha sentido intrigado y hasta nervioso con lo que ocurre en la novela Cumbres Borrascosas ,una historia de amor y de venganza, de odio y locura, de vida y de muerte, escrita por Emily Brontë , convertida a través de los años en un clásico universal. Y, ¿qué me dice de conocer Macondo con todo su hechizo, internándose en el realismo mágico del gran escritor colombiano Gabriel García Márquez?

También hay libros de autoayuda que aun cuando mucha gente los critica, si están bien escritos por profesionales, terapeutas y psicólogos, ayudan al lector en circunstancias adversas. Sobran ejemplos: Walter Riso, Miguel Ruiz, Bernardo Stamatea, César Landaeta, entre muchos otros. Lo importante es saber escoger.

Miles de millones de epigramas, se encuentran guardados en los libros, esperando a que usted se anime .La otra ventaja es que para leer no necesita de más adminículos que su libro, sus ojos y su voluntad. Eso sí, en un libro, porque aun cuando ahora está de moda leer en dispositivos electrónicos, no hay nada como sentir un libro en sus manos, pasar las páginas una a una a medida que la trama se desarrolla. Además usted puede estar en cualquier lugar: su sillón favorito, una hamaca, en un banco de una plaza rodeada de árboles, en un tren, un avión, en fin en el sitio que quiera o le toque estar.

Leer es un refugio porque mientras lo hacemos, podemos alejarnos del mundanal ruido, de las redes sociales que atormentan con el constante fustigamiento de todo lo malo que sucede a nuestro alrededor… y no se trata de aislarnos o de no estar enterados de las noticias, no. Se trata de buscar paz, armonía, silencio, condimentos necesarios para que nuestro espíritu tenga  sosiego, tranquilidad, tan importantes en tiempos convulsos.

Un acto de amor

Inculcar en nuestros hijos el gusto por la lectura, es un acto de amor porque al hacerlo le estaremos abriendo las puertas al maravilloso espacio de la imaginación, de la creatividad, de las palabras y sus significados. Está demostrado científicamente que los niños que leen desarrollan a más temprana edad, una serie de cualidades que le serán muy útiles a la hora de socializar: capacidad de expresión, sensibilidad, criterio, comprensión , imaginación, pautas conductuales, amor por la naturaleza y por los animales, en fin, si usted tiene un niño lector, sabrá a lo que me refiero, y esos niños lectores, serán adultos que se destaquen en las actividades que emprendan porque tienen en su haber un montón de lecturas que dejarán huella para el porvenir.

Usted, mamá, usted papá, busque el tiempo dorado para adentrar a su hijo en el increíble universo de los cuentos, las fábulas, la poesía. Léale por las noches antes de dormir, recite poemas junto a él mientras caminan por un sendero de verdes y azules. Inventen sus propis historias y creen sus propios personajes. En vez de dejarle el celular para que juegue, ofrézcale un libro ilustrado y que  disfrute de su lectura, o de sus imágenes, si aún está aprendiendo, aproveche para ir corrigiendo sus fallas al pronunciar las palabras. Verá como poco a poco, él o ella, le pedirán su libro y su lectura, y usted habrá cumplido con regalarle la inigualable experiencia de leer.

Los libros son un refugio tanto en noches llenas de luceros como en las tormentosas. Los libros son amigos inseparables que no traicionan, no engañan, no mienten. Son pacientes y están allí para cuando usted requiera de ellos.No los dejes abandonados. Búsquelos, quiéralos, léalos. Recuerde que sus autores se esforzaron por dar lo mejor de sí en cada párrafo de sus obras. : Gabriel García Márquez, William Shakespeare, Miguel De Cervantes Saavedra, Mario Benedetti, Rómulo Gallegos, Andrés Eloy Blanco, Jorge Luis Borges, Charles Dickens, Gabriela Mistral, Isabel Allende, Agatha Christie, son solo algunos de los escritores que brillarán por siempre en la constelación de estrellas de la literatura universal.

Y recuerde: “Entre más libros más me libro ¿de qué? De la ignorancia.

Arinda Engelke.