Venezolanos defienden la democracia cumpliendo con su derecho al voto

Las elecciones presidenciales 2024 en Venezuela han estado envueltas en controversias y acusaciones de irregularidades, con un poder electoral influenciado por el gobierno, la falta de imparcialidad y transparencia durante todo el proceso electoral.

Durante las campañas, los candidatos enfrentaron desafíos para acceder equitativamente a los medios de comunicación. Algunos candidatos de la oposición denunciaron que se les limitó el acceso a los medios estatales y privados que tienen afinidad con el gobierno y el uso de recursos públicos en favor del candidato oficialista se hizo presente.

La expulsión de las organizaciones internacionales y gobiernos de otros países a última hora, es otra muestra de la falta de transparencia.

Millones de ciudadanos confían en que comience una transición hacia la verdadera democracia, pero ello requiere de una serie de elementos formales y de garantías que han sido violadas las últimas horas del proceso.

Se ha visto una gran cantidad de ciudadanos que valoran la honestidad, esa virtud deseable en la mayoría de las culturas, que implica sinceridad, transparencia y rectitud en las acciones, actuando manera ética.

Pero por otro lado, lamentablemente hay quienes se han criado en un entorno que fomenta y justifica la deshonestidad y la corrupción y una muestra de ello es lo visto en la instalación de mesas de votación, con el apoyo de los que defienden la ilegalidad, algunos inclusive con uniforme que saben lo que deben cumplir ante la nación por la institucionalidad y sin embargo no lo hacen, sino por el contrario,  incumplen su función.

Este tipo de comportamiento es preocupante porque socava la institucionalidad y la confianza en las autoridades y en el sistema. Aquellos que defienden la ilegalidad o actúan de manera corrupta pueden hacerlo por diversas razones, como intereses personales, falta de ética o presiones externas. Sin embargo, estas acciones son perjudiciales para la sociedad en su conjunto, ya que debilitan el estado de derecho y afectan negativamente la percepción de la justicia y la equidad.

Por ello es sumamente importante que las instituciones y los ciudadanos promuevan la transparencia, la ética y la rendición de cuentas. La corrupción y la deshonestidad deben ser enfrentadas con medidas firmes y un compromiso claro con la legalidad y la moralidad. Esto ayuda a fortalecer la democracia y asegura que todos los ciudadanos sean tratados de manera justa y equitativa ante la ley.

Cada uno de los venezolanos llamados hoy a las urnas electorales tienen la convicción de ser parte de ese cambio tan anhelado, cada quien cumpliendo con su derecho, de manera tranquila y pacífica, pero atento a hacer respetar la voluntad de la mayoría. Todos los democráticos apuestan por la paz, la reconciliación y la unión de la familia, que solo será alcanzada por el respeto mutuo entre todos los ciudadanos.

Redacción C.C.A.V.

28-07-2024