Venezuela está a punto de reconocer una deuda externa total de aproximadamente 240.000 millones de dólares, una cifra muy superior a las estimaciones previas del mercado (entre 150.000 y 200.000 millones), según reveló este miércoles el Financial Times. Esta revelación convertiría al país en el escenario de la mayor reestructuración de deuda soberana jamás registrada, superando el caso de Grecia en 2012.

El gobierno interino, encabezado por la mandataria encargada Delcy Rodríguez, contrató a la firma estadounidense Centerview Partners para preparar el proceso. Fuentes cercanas a los planes indicaron que en las próximas semanas se presentará a los acreedores una actualización completa de la situación financiera, junto con un marco macroeconómico que estima el PIB venezolano en torno a los 100.000 millones de dólares. Esto elevaría la relación deuda/PIB por encima del 200%, un nivel considerado insostenible, destaca el Financial Times (FT).

Venezuela se encuentra en default desde 2017. La deuda acumulada incluye bonos soberanos y de Pdvsa, préstamos bilaterales (principalmente de China y Rusia), laudos arbitrales por expropiaciones y una enorme cantidad de intereses moratorios.

Objetivo: volver a los mercados internacionales

Según el FT, el Ejecutivo interino busca cerrar un acuerdo integral con los acreedores antes de finalizar 2026. El objetivo es normalizar las relaciones financieras con el mundo, reactivar las exportaciones de petróleo y atraer inversión extranjera directa tras casi una década de aislamiento.

“Esta es una oportunidad histórica para restablecer la sostenibilidad de la deuda del país”, señalaron fuentes cercanas al proceso. Sin embargo, el camino no será sencillo: la diversidad de acreedores (bonistas privados, gobiernos y empresas) y la opacidad histórica de las cuentas complican las negociaciones.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) no participará directamente en el análisis de sostenibilidad.

Reacciones y desafíos

Los bonos venezolanos han mostrado volatilidad ante el anuncio. Analistas advierten que una deuda mayor implicará quitas (reducciones de capital) más profundas y periodos de gracia más largos, lo que podría diluir las recuperaciones de los tenedores.

Críticos de la oposición y analistas independientes exigen una auditoría independiente completa de la deuda para determinar su legitimidad, ante posibles irregularidades y corrupción durante los gobiernos anteriores.

Para la población venezolana, que ha sufrido años de hiperinflación, escasez y una de las mayores crisis migratorias de la historia, el éxito de esta reestructuración es clave para cualquier recuperación económica real.

El plan de viabilidad elaborado por Centerview Partners se espera que sea presentado a principios de julio. Su aprobación marcará el inicio formal de uno de los procesos financieros más complejos del siglo XXI.

Efecto Cocuyo con información del Financial Times y reportes de agencias internacionales

24-06-2026