(Lucas 11, 1-13)
Esta segunda y sucinta petición del Padre Nuestro, este XVII domingo del tiempo ordinario repesado en la versión más breve del evangelio de Lucas, la más larga está en Mateo 6, 9-13, nos esclarece: venga lo que Dios es y hace —en ÉL lo que hace no está añadido a lo que es—; el Reino que instituye en el hombre en el mundo no es algo distinto de su acción divina.
Por eso, cantemos como el salmista: te damos gracias por tu lealtad (Salmo 137).
La lealtad de Dios no la pensamos únicamente para especular. La pensamos fundada en ÉL: Dios es hacedor de su reino.
Ahora bien, como ÉL es hacedor de su reino, nosotros con insistencia pedimos venga tu Reino, porque en nosotros en el mundo muchas veces provocamos un reinado que es otro al querido por la lealtad divina: un reino de pocos opresores y muchos oprimidos.
Ésta es una faena grave y de muchas complicaciones y, sin embargo, en ésa el Reino de Dios no es, porque éste antes de ser es efectivamente justo en su Creador.
En él no nos sentimos en cautividad, —apreciemos al respecto el tenor místico, espiritual, filántropo, mostrado en el diálogo de Abraham y el Omnipotente en la primera lectura (Gn 18, 20-32)—, pues, ÉL le ha creado y le ha dado al hombre un mundo en el cual forja, por mandato divino, su ordenado dominio, en el que, sin duda alguna, el viviente humano necesita ulteriores intervenciones de Dios, ya que, siempre habrá hombres y mujeres que cultiven la virtud; en efecto, rotula Pablo en la segunda lectura (Col 2, 12-14): Dios les dio una vida nueva con Cristo.
A esta vida nueva con Cristo necesitamos buscarla para encontrarla; y aunque tengamos necesidad de darle veinte mil interpretaciones, siempre se nos mostrará realmente como algo distinto de lo que habitualmente hacemos y dominamos.
Así, Jesús en la ardua tarea de contribuir a hacer del caos un orden frecuentemente nos recordará:
Pues, si ustedes que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?
27-07-25
Pbro. Dr. Horacio R. Carrero C.
horaraf1976@gmail.com




