El 20 de mayo, día programado para las elecciones, ya está aquí. Muchos venezolanos, a estas alturas, se sienten confundidos. Por un lado, y es indudable, el país está sumido en una profunda crisis.
Por otro lado, un gobierno que tiene sus adeptos, quienes, vestidos de rojo, y a pesar de que también están sometido a penurias, claman en los mítines y movilizaciones, por eternizar en la presidencia a Nicolás Maduro: él promete hacer un cambio y solucionar todos los problemas que nos aqueja. Este grupo también tiene sus razones para votar por él.
Henry Falcón, quien se perfila como el principal contendor, empieza a obtener apoyo de otros partidos. Recientemente, Enrique Márquez, presidente ejecutivo de Un Nuevo tiempo, le dio su total respaldo en forma personal e hizo un llamado para que nadie se quede sin votar, y dijo: es el referendo que tanto esperábamos y que el gobierno nos robó. Si votamos masivamente, Nicolás Maduro será derrotado dijo en una entrevista en Globovisión. La desdibujada MUD, llama a abstenerse de votar, al igual que otras organizaciones como el Frente Amplio de Venezuela Libre.
Comunicación Continua hizo una encuesta, para pulsar la opinión de los merideños al respecto de votar o no votar. He aquí las respuestas.
Digan lo que digan, yo sí voy a votar-explica Juan Luis Delgado- joven ingeniero electricista, en este momento desempleado. Creo que, aunque la convocatoria sea írrita, es la única oportunidad que tenemos los venezolanos para salir de esta pesadilla. Dejar de ver a Maduro, hablando mentiras, y sin dar “pie con bola “ya sería ganancia. Si no vamos a votar es deja el campo de juego solo, otra vez, y permitir que los otros metan todos los goles-hablando en el argot futbolístico-. Hay que sacar al equipo de los demócratas a la contienda.
Carlos Pérez, obrero de la construcción asegura que: “Yo sí voy a votar, y por Maduro. El chavismo debe continuar para que el país progrese. Lo que estamos sufriendo ahora es por culpa de la guerra económica, de los gringos, que quieren nuestro petróleo. Al derrotar a los escuálidos, otra vez, todo va a mejorar.
A mí, Henry Falcón, no me gusta, me parece falso y pretencioso, pero es la única opción que siento que tenemos para vencer al tirano y a sus acompañantes corruptos. Además, su oferta electoral es coherente, y si miente descaradamente, como dicen que lo hará, y que está en conchupancia con el gobierno, pues el pueblo verá la forma de hacérselo pagar. Así se expresó Belkis Cabrera, socióloga e investigadora.
Mary Ortega, tiene una posada con restaurante y comenta con mucha preocupación: “Yo estoy casi quebrada. Tengo más de 3 semanas sin huéspedes y si a eso le añades los apagones, el problema de la falta de agua, los escases de comida que no me permite ni ofrecer desayunos, mi situación es angustiante. Nunca antes estuve bajo tanta presión. Entonces, aun cuando fuera por el “perro de la casa” yo sí voy a votar. A mí no me importa lo que dicen los anti votos, si mi voto contribuye a que al menos tengamos un cambio de nombre y de forma de gobernar, se justifica.
Carmen y Luis, una pareja amable y conversadora, señalan que “ambos vamos a votar” y continúan explicando”, independientemente de que, quienes llaman a no votar, esgrimen razones, por demás lógicas”, si los demócratas no salimos a votar le estaremos poniendo en bandeja de plata al señor Maduro la posibilidad de perpetuarse con las nefastas consecuencias que esto traerá: más hambre, más miseria, menos oportunidades de trabajo, más ruptura entre compatriotas. Al menos así, si Falcón resulta victorioso, le habremos demostrado que ya no lo queremos más, y como Vicente Emparan el debería decir: Si ustedes no quieren que los mande, yo tampoco quiero manda.
Mi candidato es el Pastor Bertucci, él es un hombre de Dios, que ha hecho mucho por los venezolanos.Si le diéramos el voto, la oscuridad en la que estamos sumidos por culpa de los comunistas disfrazados que nos gobiernan, se disiparía. Él ha dicho que es la luz en las tinieblas, y yo le creo, aseguró Nina García, evangélica.
Julián Méndez, médico internista dijo:” No puedo ir a votar, porque sería como legitimar al ilegítimo. Participar en unos comicios amañados y sin garantías sería un suicidio colectivo, y quedaríamos ante el mundo, que nos está apoyando, como un pueblo sin dignidad. No me prestaré para este desacierto. Lo siento. Son demasiados años, trabajando y sirviendo a mi país, para ir a venderlo en unas elecciones fraudulentas.
Todos nosotros como hijos de esta patria estamos frente a undilema, difícil de revolverse. Y. Ustedes, ¿ya eligieron? Lo importante es analizar muy bien, los pros y los contras de una decisión de tanta trascendencia para el país. Que sea su corazón el que lo guíe. Su amor por Venezuela.


