Bajo un cielo iluminado por el destello de la pólvora y el eco de los aguinaldos, el pueblo de Zea recibió este 31 de diciembre la milagrosa imagen del Santo Niño de la Cuchilla, en su tradicional «Bajada» desde su santuario en la montaña hasta el casco central de la población.
La jornada, que marca el cierre espiritual del año para los zedeños, inició con el descenso de la imagen acompañada por miles de promeseros y devotos. A su llegada a la población, el ambiente festivo se intensificó con la participación de una banda local, quienes al ritmo de parrandas y aguinaldos escoltaron al «Niño Milagroso» en un recorrido por las principales calles de la localidad, donde las familias salieron a las puertas de sus hogares para recibir la bendición.
Eucaristía y gratitud
La solemne eucaristía de despedida fue presidida por el presbítero Aldemar Villasmil, quien en su mensaje destacó la importancia de entregar el año que culmina en manos de Dios y recibir el nuevo calendario con la humildad del Niño Jesús; “el Santo Niño camina con nosotros, escucha nuestras súplicas y nos bendice para comenzar un nuevo año con el corazón renovado en la fe», expresó el párroco durante la homilía.
El alcalde del municipio Zea, Víctor Bustamante, quien acompañó parte del recorrido, manifestó su emoción ante la masiva participación de la feligresía: «Este es el momento más sublime para nuestro pueblo. Cerrar el año junto a nuestro Santo Niño de la Cuchilla nos llena de fortaleza. Hoy le pedimos por la salud de cada zedeño, por la unión de nuestras familias y por un 2026 cargado de progreso para nuestro municipio.
Un pueblo unido por la tradición
Tras el recorrido por las calles principales, la imagen fue entronizada en el Templo Parroquial Nuestra Señora de las Mercedes, donde permanecerá para la veneración de propios y visitantes hasta el próximo 6 de enero, cuando retorne en solemne peregrinación a su capilla en el cerro de La Cuchilla.
Prensa Zea/ Horacio Rondón.CNP:22.091
31-12-2025




